Más allá de la preocupación (Ansiedad)
- American Psychological Association
- 15 feb 2021
- 5 Min. de lectura
Entendiendo la ansiedad:
Todos sentimos preocupación o nerviosismo ocasionalmente. La ansiedad es una reacción humana normal ante situaciones estresantes. Sin embargo, en el caso de personas con trastornos de ansiedad, esos temores y preocupaciones no son temporales. Su ansiedad persiste, e incluso puede empeorar con el paso del tiempo.
Los trastornos de ansiedad pueden afectar seriamente nuestra capacidad de desempeño laboral, escolar y en situaciones sociales. La ansiedad también puede interferir en nuestras relaciones con familiares y amigos. Por suerte, hay tratamientos efectivos para la ansiedad.

En algunos casos los medicamentos desempeñan un papel importante en el tratamiento de trastornos de ansiedad, aunque varios estudios demuestran que el tratamiento conductual, de forma independiente o en combinación con medicamentos, es un recurso altamente efectivo para la mayoría de los pacientes con dichos trastornos.
Los trastornos de ansiedad se producen tanto en los adultos como en los niños. Según El Instituto Nacional de Salud Mental (National Institute of Mental Health), en los Estados Unidos cerca del 18 por ciento de los adultos y el 25 por ciento de los adolescentes de 13 a 18 años experimentarán ansiedad en alguna etapa de sus vidas. Además, aproximadamente el 4 por ciento de los niños y el 6 por ciento de los adolescentes tienen trastornos de ansiedad clasificados como severos.
Existen varios tipos principales de trastorno de ansiedad:
Los trastornos de ansiedad generalizados se caracterizan por sentimientos persistentes de preocupación o ansiedad. Las personas con este trastorno se preocupan por una amplia gama de cuestiones como problemas de salud o financieros, y pueden tener la sensación de que algo malo va a suceder. Entre los síntomas que presentan están: inquietud, irritabilidad, tensión muscular, dificultades de concentración, problemas para conciliar el sueño, y generalmente una sensación de gran nerviosismo.
Los trastornos de pánico se caracterizan por ataques recurrentes de pánico con síntomas como sudoración, temblores, falta de aire o sensación de ahogo, palpitaciones o aceleración del ritmo cardiaco, y sensación de pavor. Tales ataques ocurren repentinamente, sin previo aviso. Las personas que tienen ataques de pánico se sienten invadidas por el temor a cuándo y cómo se producirá el próximo episodio, lo cual las hace cambiar o restringir sus actividades normales.
Las fobias son temores intensos a determinados objetos o criaturas (por ejemplo, arañas o serpientes) o situaciones (como viajar en avión) inquietantes o intrusivas.
El trastorno de ansiedad social se conoce también como fobia social. Las personas que tienen este trastorno sienten temor a situaciones sociales en las que podrían sentirse avergonzados o sometidos a escrutinio. Generalmente se sienten nerviosos en entornos sociales, se cohíben cuando están frente a otras personas, y les preocupa sentirse rechazados por, u ofender a los demás. Otros síntomas que pueden presentarse son: dificultad en hacer amistades; evitar situaciones de contactos sociales; preocupación durante los días previos a un evento social; y temblores, sudoraciones o náuseas en un ambiente social.
El trastorno obsesivo-compulsivo se caracteriza por sentimientos y pensamientos (obsesiones) y rutinas o rituales (compulsiones) persistentes e incontrolables. Entre los ejemplos más comunes están el lavado compulsivo de las manos en respuesta al temor de un contagio con gérmenes, o la verificación repetida de un trabajo o actividad en busca de errores.
El trastorno de estrés postraumático (PTSD) puede producirse después de un trauma físico o emocional grave como un desastre natural, un accidente serio o un crimen. Entre los síntomas que lo caracterizan están episodios de recuerdo del suceso, pesadillas o temores que interfieren con la rutina cotidiana de la persona durante los meses y años posteriores a la experiencia traumática.
Consulte a un psicólogo en caso de trastornos de ansiedad Aunque hay muchos tipos de trastornos de ansiedad, varios estudios sugieren que la mayoría de los mismos son provocados por procesos subyacentes similares. Las personas que tienen trastornos de ansiedad tienden a sentirse abrumados fácilmente por sus emociones, y a presentar reacciones particularmente negativas a esos sentimientos y situaciones desagradables. Al aprender a transformar esos patrones de pensamiento, pueden reducir la posibilidad e intensidad de sus síntomas de ansiedad. A menudo, las personas tratan de hacerle frente a esas reacciones negativas evitando las situaciones o experiencias que les provocan ansiedad. Desafortunadamente, esa actitud puede tener resultados más negativos aún, y estimular la ansiedad cuando se busca lo contrario. Los psicólogos tienen los conocimientos y entrenamiento necesarios para diagnosticar los trastornos de ansiedad y enseñarles a los pacientes formas más sanas y efectivas de afrontarlos. Una forma de psicoterapia conocida como terapia cognitiva y de conducta (CBT) es altamente efectiva en el tratamiento de los trastornos de ansiedad. En la CBT, los psicólogos ayudan a sus pacientes a identificar y controlar los factores que contribuyen a su ansiedad. Por medio del componente cognitivo de la terapia, los pacientes aprenden a entender cómo sus pensamientos contribuyen al desarrollo de los síntomas de ansiedad. Al aprender a transformar esos patrones de pensamiento, pueden reducir la posibilidad e intensidad de sus síntomas de ansiedad. Con el componente conductual, los pacientes aprenden técnicas para reducir conductas no deseadas, asociadas con los trastornos de ansiedad. Específicamente, se exhorta a los pacientes a enfrentar actividades y situaciones que provocan ansiedad (como hablar en público o permanecer en un espacio cerrado) para aprender que los resultados a los que temen (como perder el hilo de sus pensamientos o tener un ataque de pánico) son improbables. La psicoterapia en casos de trastornos: Lo que se puede esperar La psicoterapia es un proceso de colaboración en el cual trabajan conjuntamente los psicólogos y los pacientes, para identificar preocupaciones específicas y crear destrezas y técnicas concretas para hacerle frente a la ansiedad. Los pacientes aprenderán a poner en práctica sus nuevas destrezas fuera de las sesiones de terapia, para controlar la ansiedad en situaciones que los harían sentir incómodos. Sin embargo, los psicólogos no introducen a los pacientes en esas situaciones hasta tener la seguridad de que los pacientes cuentan con las destrezas necesarias para controlar sus temores con efectividad. En ocasiones, los psicólogos recurren a otros métodos diferentes a la CBT para darle tratamiento a los trastornos de ansiedad. La psicoterapia de grupo, aplicada generalmente a varias personas que tienen trastornos de ansiedad, puede ser efectiva para el tratamiento de la ansiedad y darles apoyo a los pacientes. Además, la psicoterapia de familia puede ayudar a los miembros de la misma a comprender la ansiedad que siente su ser querido, y a aprender nuevas formar de interacción que no estimulen comportamientos ansiosos. La terapia de familia puede ser particularmente útil en casos de niños y adolescentes que sufren trastornos de ansiedad. Los trastornos de ansiedad son muy tratables. La mayoría de los pacientes que sufren ansiedad pueden reducir o eliminar los síntomas luego de varios (o escasos) meses de psicoterapia, e incluso muchos notan mejoría al cabo de unas pocas sesiones. Los psicólogos cuentan con la preparación idónea para adaptar el plan de tratamiento a fin de satisfacer las necesidades específicas de cada paciente.
La Asociación Americana de Psicología expresa su agradecimiento a Shannon Sauer-Zavala, PhD; Lynn Bufka, PhD y C. Vaile Wright, PhD por su contribución a esta hoja informativa.
Los artículos y textos del Centro de Apoyo pueden ser reproducidos íntegramente, siempre y cuando se acredite que provienen de la Asociación Americana de Psicología. No se pueden reproducir las imágenes. Cualquier excepción a esto, incluyendo frases o citas de Centro de Apoyo o APA Help Center, deberá ser presentada por escrito a Help Center y será considerada caso por caso. Estas autorizaciones serán dadas una sola vez por cada caso y tendrán que ser solicitadas para cada uso adicional del documento.




Comentarios